NiUnaMenos2017La Facultad de Ciencias Humanas invita a la comunidad académica y a todxs lxs tandilenses a participar de la Marcha “Ni Una Menos”, a realizarse el día sábado 3 de junio a las 16 hs en la Glorieta de la Plaza del Centro de Tandil.

Desde el Programa Observatorio Social de la Secretaría de Extensión y Transferencia de nuestra Facultad, se han impulsado y acompañado estas actividades en el marco de las acciones realizadas en el Eje de Trabajo Género y Sexualidades. En este sentido, compartimos la preocupación expresada por el movimiento NI UNA MENOS ante la realidad de la violencia de género en nuestro país, donde cada 18 horas una mujer muere como consecuencia de la violencia machista, producto de una cadena estructural de discriminaciones y desigualdades, y en el ámbito universitario hemos acompañado la discusión e implementación del Protocolo de Actuación ante situaciones de discriminación y/ o violencia por razones de género de la UNCPBA, que contó con una participación activa dentro de la comunidad de la FCH.

Compartimos con ustedes el Documento leído tras la movilización

Documento #NUM – 2017

Luego de movilizarnos en 2015 y en 2016, miles de personas volvemos a encontrarnos en las calles, en todo el país, llevando las voces de quienes rechazamos la violencia femicida. Hoy volvemos a las calles para decirle al Estado que ¡es responsable! Las mujeres queremos justicia y una vida plena. Porque en lo que va del año muere una mujer, travesti o trans cada 18 horas. Porque el Estado es responsable por no generar políticas públicas que garanticen nuestros derechos y omitir obligaciones que el Estado ha asumido al adherir a tratados internacionales. Porque a dos años del primer “Ni Una Menos” seguimos sin estadísticas oficiales sobre femicidios que permitan el diseño de políticas públicas efectivas. En Tandil, seguimos esperando datos sobre violencia de género. Porque cada vez que una mujer desaparece, es la organización popular la que se ocupa de su búsqueda ya que la policía y el Poder Judicial no activan todos los mecanismos necesarios para que esta sea eficiente. Denunciamos la persistencia de la justicia patriarcal. En Tandil, existe una única Defensoría Civil que atendió al menos 600 causas de violencia familiar en los primeros seis meses de 2016. Le exigimos al Poder Judicial que se concrete en nuestra ciudad la creación de una Defensoría Especializada en Género. Salimos a las calles por las desaparecidas en las redes de trata y denunciamos las complicidades de agentes del Estado. Por las mujeres asesinadas con armas reglamentarias de las fuerzas de seguridad. Porque las respuestas fáciles de “más cárcel, más penas” no sirven, llegan cuando las mujeres ya están muertas. Porque no se cumple la ley de Educación Sexual Integral y su aplicación es de vital importancia para promover nuevas prácticas que sirvan para desandar patrones culturales patriarcales, derrumbar estereotipos de géneros, promover relaciones no sexistas, repensar colectivamente nuevas masculinidades. Porque la Jefatura Distrital de Educación de nuestra ciudad debe garantizar la implementación efectiva de la ESI en todos los niveles educativos y asegurar la capacitación de los equipos docentes, técnicos y directivos del distrito. Porque aunque es ley hace dos años, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos no implementó el patrocinio jurídico gratuito para las víctimas y el acceso a la justicia es deficiente. En nuestra ciudad seguimos esperando la implementación del Programa Acceder y la garantía de que las mujeres sean asesoradas y patrocinadas por profesionales con formación en género. Porque no hay decisiones políticas que brinden una asistencia integral a las víctimas de violencia de género posibilitando el acceso al trabajo, a la salud y a la vivienda. Exigimos que en Tandil se asignen los recursos correspondientes para estas políticas y que pongan por fin en marcha el Programa ASISTAN.

Porque el 80% del Plan Nacional de Acción para la Prevención, la Asistencia y la Erradicación de la violencia contra las mujeres es destinado a la construcción de refugios y sólo con eso no alcanza. En Tandil requerimos la incorporación de equipos técnico-profesionales permanentes en la Casa de Abrigo “Martha Pelloni”. Exigimos un Estado laico que garantice los derechos de la salud de las mujeres. Más que nunca decimos “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal, seguro y gratuito para no morir”. En Tandil, respaldamos el trabajo de la Consejería en Salud Sexual, Reproductiva y (no) reproductiva e Interrupción Legal del Embarazo del Hospital Municipal, y exigimos que se fortalezcan en todos los Centros de Salud de nuestra ciudad. Seguimos exigiendo la incorporación de personal médico no objetor de conciencia al Servicio de Toco-ginecología del Hospital Municipal Ramón Santamarina. Porque la muerte materna en hospitales creció y pone en evidencia que este gobierno no está garantizando los derechos enunciados en leyes y protocolos.

Porque en las jornadas del 7 y 8 de marzo las fuerzas de seguridad salieron de cacería tras las que manifestamos y paramos, para disciplinarnos y para atemorizar a las que desean sumarse a nuestra voz colectiva. Por las compañeras judicializadas y detenidas arbitrariamente. Porque se criminaliza el derecho humano a la protesta y se persigue con causas penales la lucha legítima de los y las referentes sociales. Porque Milagro Sala y otros once presxs políticos de la Tupac Amaru siguen detenidxs y la mayoría de ellas son mujeres. Le decimos ¡No a la criminalización de la protesta social! Porque la modificación por decreto de la Ley de Migraciones persigue a lxs migrantes pobres, criminalizando sus economías de subsistencia y negando su derecho a la legítima defensa. Porque Higui, atacada por lesbiana, sigue presa por defenderse de una violación “correctiva”. Porque las mujeres privadas de su libertad quedan expuestas a múltiples violencias institucionalizadas en los ámbitos carcelarios. Reclamamos que las embarazadas o encarceladas con sus hijos/as accedan a la detención domiciliaria. Porque el actual ciclo de endeudamiento, con 97 mil millones de deuda, empobrece sobre todo a las mujeres y a nuestros/as hijos/as, y nos expone a mayor fragilidad y a nuevas violencias. La feminización de la pobreza se acrecienta en este contexto de avanzada neoliberal. Porque nuestras jornadas laborales son, en promedio, tres horas más largas que las de los varones; las tareas de cuidado y reproductivas caen sobre nuestras espaldas y no tienen valor en el mercado de trabajo. Porque cuando somos víctimas de violencia género en nuestros trabajos no tenemos una licencia que lo contemple, ni tampoco licencias por parternidad que equiparen las tareas de cuidado y crianza.

Porque las trabajadoras están expuestas al recorte de sus derechos, de sus salarios y sometidas a la amenaza del desempleo y al disciplinamiento de la productividad. Porque la desocupación crece dos puntos cuando se habla de mujeres y porque la brecha salarial es, en promedio, de un 27 por ciento. Porque las mujeres en situación de prostitución viven en una permanente vulneración de derechos y son víctimas, además, de violencia institucional. Porque los avances en materia de género en nuestra ciudad –que sí los ha habido- son resultado de la lucha del movimiento de mujeres organizadas y, con todo, resultan insuficientes. Porque exigimos campañas de sensibilización sobre violencia de género en Tandil y que estas campañas incluyan como política de prevención la formación de los/as agentes municipales. Exigimos, como lo hacemos desde su creación, que la Comisaria de la Mujer y la Familia incorpore una médica, recursos para su normal funcionamiento y capacitaciones para sus trabajadores/as. Denunciamos que al día de la fecha siguen sin contar con un teléfono fijo. Por todos estos motivos vamos a seguir exigiendo, como sucede a nivel nacional y provincial la declaración de la emergencia por violencia de género en el Municipio de Tandil. A dos años del pedido de audiencia con el Intendente municipal Miguel A. Lunghi, insistimos en la necesidad de que otorgue un espacio para acercarle estas y otras demandas. Ni Una Menos es grito y abrazo común que hace temblar cada uno de los espacios de nuestras vidas y desborda en las calles. Es un grito colectivo, es meterse donde antes se miraba para otro lado, es revisar las propias prácticas, es empezar a mirarnos de otro modo y es un compromiso social para construir una sociedad igualitaria. A la violencia machista y a quienes la perpetran les decimos: Ni Una Menos, ¡Vivas nos queremos! El Estado es responsable.

Tandil, 3 de junio de 2017

Marcha “Ni Una Menos”
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